En esta nota de InteriorDecoración vamos a ver cómo se pueden decorar algunas tazas.
Decorar las tazas de nuestra casa es una manualidad muy sencilla con la que conseguirás dar un toque de originalidad y distinción a todas tus reuniones con familiares y amigos.
Son muchas las ocasiones en las que encontramos un diseño de tazas que nos atrae pero que no nos acaba de convencer porque éstas son lisas y sin ningún motivo que las convierta en especiales. Para estos casos, hay diversas técnicas que permitirán decorar nuestras tazas, personalizándolas y adaptándolas totalmente a nuestros gustos y preferencias.
Decorar tazas con arcilla polimérica:
La arcilla polimérica es un material similar a la plastilina que, una vez horneado, permanece intacto en el objeto agregado y no se rompe. Además, se encuentra disponible en varios colores, es fácil de usar y permite ser pintada por encima para incluir los últimos detalles de la manualidad.
Materiales:
- Arcilla polimérica de diferentes colores.
- Tazas de porcelana lisa.
- Cortadores de diferentes formas y tamaños.
- Un rodillo.
- Alcohol etílico y algodón.
Antes de comenzar con la decoración de las tazas, debemos lavarlas muy bien, secarlas y pasarles un algodón empapado en alcohol para evitar que queden restos de suciedad o grasa.
Pasos a seguir:
- Primer paso: Empezaremos por alisar la arcilla polimérica con la ayuda del rodillo y cortaremos las formas que se deseen utilizar.
- Segundo paso: Una vez que tengamos pensada la composición que queremos hacer, pegaremos las figuras a la taza presionándolas con suavidad, y, si deseamos incluir detalles en relieve, los haremos con la ayuda de un punzón o de un simple palillo. Para finalizar, meteremos la taza en el horno a 130 grados, sin pre-calentarlo, durante unos treinta minutos.
Decorar tazas con la técnica del decoupage:
El decoupage es una técnica decorativa que consiste en pegar diferentes materiales, como el papel o la tela, a una superficie lisa, integrándolos de tal manera que parezca que esos motivos han sido pintados.
Materiales necesarios para esta técnica:
- Barniz vitrificable.
- Papel de seda de diferentes colores o servilletas de papel con motivos que nos gusten.
- Tazas de porcelana lisa.
- Un pincel plano de pelo suave.
- Una lija al agua.
- Alcohol etílico.
- Algodón.
- Unas tijeras.
Pasos a seguir:
- Primer paso: Lavar las tazas, luego secarlas y pasarles un algodón empapado en alcohol. A continuación, recortaremos los motivos que se quieran incluir en nuestra manualidad, ya sean hechos en el papel de seda o procedentes de una servilleta de papel. Si optamos por esta última alternativa, debemos retirar los papeles blancos de la parte posterior.
- Segundo paso: Ahora diluiremos el barniz con unas gotas de agua, lo aplicaremos en la parte de la taza en la que vamos a colocar el motivo, y pegaremos éste pincelándolo suavemente desde el centro hacia los bordes, evitando que se formen arrugas. Dejaremos secar durante cuatro horas.
- Tercer paso: Pasado este tiempo, lijaremos la composición delicadamente y retiraremos el excedente de barniz. Para acabar, hornearemos la taza a 130 grados durante treinta minutos.



